martes, 17 de febrero de 2015

LOS VIDEOJUEGOS Y LA VIOLENCIA.

Los videojuegos y la violencia son esos temas que nunca pasan “de moda”. Desde los inicios de la empresa de los videojuegos con Atari y sus juegos pornográficos ya comenzó esta polémica.
Pero sin lugar a dudas la “bomba” estalló al salir el juego Mortal Kombat, el cual fue rechazado por los padres al ver que sus pequeñines se divertían arrancando cabezas y columnas vertebrales. Otros juegos como Doom, Wolfenstein 3D, Duke Nukem o la saga de GTA provocaron la misma sensación a estos padres pedorros. Pero seamos claros y directos, si no quieres que tu hijo juegue videojuegos violentos, ¡no le compres (o no le permitas que juegue) videojuegos violentos! Porque para algo está el PEGI de los juegos. Esta reflexión tiene una solución tan sencilla, que hemos tenido que esperar medio siglo para poder responderla (y aún hay gente estúpida que cree que los videojuegos tienen que ser quemados en las Iglesias cual prostituta en la época de la Inquisición). Aquí está la respuesta:
- Si no te gustan los videojuegos violentos NO los juegues, pero NO impidas a otros jugar a videojuegos violentos.
Esta reflexión es tan, pero tan simple y sencilla, que la mayoría de gente de la actualidad  piensa de esta manera. Pero siempre queda esa minoría de personas de mente cerrada y unidireccional cuyo cerebro tiene el mismo tamaño de una aceituna que piensa que “los videojuegos violentos hacen a las personas violentas”. Es como decir que leer “Dr Jekyll y Mr Hyde” te hace Bipolar.
No seamos imbéciles, por favor, da verguenza ajena.